Y vamos por la segunda

Se acerca la Navidad y parece que se avivan las sensibilidades. Para quienes presumen de poetas, la emotividad, como el valor a la soldadesca, se les supone. Y, ya que el año pasado nos reunimos para sumar nuestras voces a una causa solidaria, este año, justo antes de las elecciones (dos citas importantes en una misma semana: a ver cómo lo sobrellevamos), nos volveremos a ver y a disfrutar entre palabras y música.

A estas alturas, aún hay poetas por confirmar; algunos pocos que estarán presentes aunque sus versos los recite otra voz que los quiere y los añora; aquellos otros cuya vida es complicada y hasta el último momento no pueden confirmarnos su asistencia. Pero eso es lo de menos, pues quien no faltará será la Poesía con mayúsculas, hecha de palabras y ternura, de pan y ojos, abierta a las necesidades del mundo, preocupada por el presente del «Lamento sirio», buscando un «corazón habitado / para irrumpir en él y quedarse /siempre y hasta siempre», tendidas sus manos de versos invisibles a quienes pasan frío. Sí, la Poesía, un invitado de honor para intentar que la asociación S.O.S. Ángel de la Guardia, encargada de gestionar la recaudación de este acto, consiga para la Cocina Solidaria del Polígono Sur mucho más de lo que logramos el año pasado.

Y nuestra voz, aunque poderosa, necesita de la ayuda de todos. Por eso os pedimos un favor. Haced que este mensaje se extienda. Consigamos, por ejemplo, que no solo nuestros amigos más incondicionales, sino los jóvenes que andarán por Reina Mercedes acabando el trimestre se sienten con nosotros en el salón de actos de la Escuela de Arquitectura para algo que no sea una asamblea o un suceso meramente académico, sino un «Encuentro»; para escuchar que, aunque «En las calles se arremolina gris el viento»,  «Cuando cae la noche», «volveremos a saciar nuestros estómagos / de palabras de vida solidarias»; preguntándonos «si cuando deje de llover el cielo seguirá siendo azul, si aún quedará espacio para plantar nuestros sueños en el mismo rectángulo», si no estamos en «Sevilla» «para volver de nuevo a amar». Porque la vida, eso que transcurre a una velocidad de vértigo, puede ser tan hermosa como queramos, pues «hay mares de aguas transparentes y cálidas / y días de verano largos como la infancia» y «un sol que se enciende cada tarde, / una fuente de sal que se derrama / sobre el añil oscuro del miedo y el coraje».

«Ya sabes que el árbol florece en tierras movedizas», y toda la piel del hombre es eso: un viejo temblor que responde a los estímulos del odio y el amor casi con el mismo ímpetu. Mas «si no queremos morir de hambre ciega / en un después inundado de fracaso», decantémonos por el segundo de esos sentimientos y unamos nuestras manos y nuestra generosidad, pues junto a «…comedores sociales y muros y lamentos» también nos esperan «algunas cosas bonitas».

Así que espero que allí nos veamos (la cita, el 17 de diciembre, a las 19:00 h, en el salón de actos de la ETSA) «… rimando / mis pasos en la niebla / y esperando, aún, que la luz / ponga su nombre a cada cosa».

Muchas gracias a todos.

Elena Marqués

P.D. No tengo que recordar para quienes no tengan la posibilidad de acudir, pero sí quieran contribuir, que contamos con fila 0. En el cartel está la cuenta corriente donde podrán realizar su ingreso. Y, si quieren dejar su correo electrónico en la dirección de esta página, les haremos llegar uno de los poemas del recital a modo de recuerdo.

 

 

 

 

 

 

Y vamos por la segunda

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