Sobre mujeres, literatura y solidaridad

Contar experiencias es algo que no se nos da del todo mal. A veces las recreamos con orgullo; otras con pena porque el tiempo en que las cosas nos sucedieron no regresa, aunque nos haya dejado un poco de sabiduría y algunas herramientas más para sobrevivir.

Ser mujer sigue siendo algo difícil, en unos sitios mucho más que en otros. Somos afortunadas de vivir en este mundo, un Occidente con muchas ventajas aunque aún tenga sus demasiadas fallas. Y quizás una de ellas, como dijo Rosa María Calaf en la mesa redonda «Mujeres, literatura y solidaridad» celebrada en el Salón de Grados de la Universidad Carlos III de Madrid bajo los auspicios del Instituto de Estudios de Género, es que nos creemos que ya está todo hecho.

A mí me parecieron increíbles algunos de los testimonios de quienes formaron el plantel de intervinientes; mujeres valientes y trabajadoras y comprometidas con el otro; escritoras entregadas a la poesía que nos conmovieron con su «largo camino hacia el encuentro» con las letras cuando estudiar no era una opción para la mujer, sino algo que las hacía diferentes y peligrosas. La voz firme de María Alcocer llegó a temblar emocionada por ciertos recuerdos de su infancia. Como tembló la de Blanca Langa al leer una carta dirigida a su maestra, a la Maestra; esa figura que a veces se nos difumina, cuando crecemos y nos creemos que lo sabemos todo; la Maestra enseñando a deletrear, a leer, a disfrutar de las vidas inventadas de la literatura, de la vida de verdad que esta refleja como un espejo cristalino de aguas del Jiloca.

Y capítulo aparte merece la labor de Elena Peralta, coordinadora del maratón de poesía que se celebrará el 23 de abril en Madrid; mujer fuerte e incansable que ayuda a que la lírica nazca entre los muros de la cárcel o el desconsuelo de un psiquiátrico; que no necesita los ojos para ver pues, en su lugar, tiene su mano tendida y su voz acariciadora y, por encima de todo, un espíritu libre y alegre capaz de emprender cualquier vuelo.

Y ¿qué decir del testimonio de Rosa María Calaf? Ella, que tuvo la suerte de viajar y estudiar cuando las mujeres no lo hacían; que ha recorrido el mundo con ojos de periodista, pero, por encima de todo, de persona a la que le duelen las personas, nos aportó toda la sabiduría y el empuje que a algunos, más pusilánimes (hablo de mí misma), nos falta para levantarnos por las mañanas.

Por último, se habló también de lenguaje (estupenda María Victoria Pavón), de cómo invisibilizar a la mujer tras un masculino genérico no siempre bienintencionado. Y, para presentar el libro de Paz Martín-Pozuelo, El más hermoso de los milagros y otras historias de mujeres[i], nadie mejor que Rosa San Segundo, directora del Instituto Universitario de Estudios de Género, entusiasta defensora de la mujer, de su empoderamiento y de su palabra; y Ana María Pérez del Campo, Presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, que nos anunció su presencia hoy en el Congreso de los Diputados, adonde había sido invitada para acudir al debate parlamentario sobre la reforma de la ley del aborto, y a la que, según estoy leyendo ahora mismo en el periódico, le ha negado la Policía Nacional hoy el acceso. Así se escribe la historia.

Será que esta, la Historia, nos necesita más que nunca, precisa que mujeres como las que allí se dieron cita escriban sobre la verdad y la reinventen.

Ser mujer es difícil; escribir lo es también (no sé si más o menos); pero ser solidario, por lo que veo, es menos complicado cada día si nos encontramos con gente tan dispuesta a no pasar por la vida sin más, sino a implicarse en ella, a enfangarse y remangarse, cada uno en su campo de acción; a levantarse cada día con el deseo de aportar su granito de arena, en verso, en prosa o como le salga del alma.

Un gran abrazo.



[i] La recaudación íntegra de esa obra, publicada en Playa de Ákaba (Madrid, 2015) irá destinada a apoyar el Programa de Recuperación, Rehabilitación y Reinserción de las Mujeres Víctimas de la Violencia de Género.

 

 

Sobre mujeres, literatura y solidaridad

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

4 3 2 1

¡Por fin! he terminado de leer el último libro de Paul Auster. Y los signos de exclamación me eran muy necesarios en este caso, porque he de decir, aunque imagino que me lloverán las críticas por ello, que me he aburrido soberanamente. Las calificaciones con las que me enfrenté a él, en las que se...
Leer más

Ara, como el río

En abril de 2018 tuve la suerte de acompañar a Charo Jiménez en la presentación de su segunda novela, que un año después alcanza la tercera edición. Se trata de la respetuosa ficcionalización de unos hechos reales y muy cercanos que no están ni siquiera cerrados todavía; un relato sobre la...
Leer más

Todos mienten

Dicen que las generalizaciones son odiosas; pero esta que recoge el título del nuevo libro de María del Monte Vallés, Todos mienten, no puede ser más acertada en los tiempos que corren. De hecho, al leer por primera vez esas dos palabras en la cubierta me hice a la idea de que encontraría una obra...
Leer más

Antropoceno

Es obvio que en ocasiones autor y obra se funden como una sola cosa. Este es el caso del primer libro de Antonio Aguilera, quien, preocupado por el futuro de nuestra Madre Tierra y el maltrato a la que la sometemos; y confiando siempre en el compromiso y la fuerza de la palabra, se ha decidido a...
Leer más

La esclavitud de las mujeres

En estos tiempos que corren, en los que, desgraciadamente, aún es preciso luchar por la igualdad real entre los géneros, la editorial sevillana Triskel recupera el ensayo La esclavitud de las mujeres, escrito por el filósofo británico John Stuart Mill en 1869 y traducido por Emilia Pardo Bazán, lo...
Leer más

Ulises con alma ajena

Me doy cuenta, meses después de aquella primera presentación de la tercera novela de Reyes García-Doncel, a quien me une, además de la amistad, el hecho de habernos prologado y presentado mutuamente en distintos libros y actos, que precisamente el ser yo quien encabezara este Ulises con alma ajena...
Leer más

Agnusdéi (o cómo conciliar lengua y mundo)

«El tiempo no tiene ni idea de la historia que va a contar hasta que empieza a disponer las imágenes. Se diría que solo lo hace por disponerlas. Que es a medida que las dispone que aparece el sentido de lo que cuenta. [...] y la historia siempre se desarrolla de forma aleatoria». Son frases del...
Leer más

Nowhere Man

Como «La verdad no hay quien la trague», según la cita de Céline que encabeza este viaje; y la mentira y la huida son los elementos sobre los que gira la vida ficticia de Fernando Bautista, pseudoescritor (ojo al dato), abrimos la novela con reparo, sin saber si ese Nowhere Man, ese hombre de...
Leer más

Amor doncella cierva

Lo bueno se hace esperar, y es lo que ha ocurrido con este libro de Mónica Collado Cañas, Amor doncella cierva, que el sello de Limbo Errante tiene el lujo de acoger en su catálogo. Yo conocí a esta escritora con mayúsculas cuando llegó a mí su Palabra de sal, premio Vargas Llosa en 2015; una...
Leer más

El hombre que ya no soy

Cada vez que me siento a escribir la reseña de un libro no puedo evitar interesarme por las opiniones que han vertido ya otros lectores sobre él, y, en el caso de este de Salvador Navarro, El hombre que ya no soy, observo que todas coinciden en que la sinopsis de la contracubierta, que...
Leer más