La previa

Aún queda bastante para el comienzo oficial de las vacaciones. Pero la previa suele ser casi igual de emocionante. Esos días llenos de desconcierto en que empiezas a recontar los calcetines de Decathlon y a preguntarte por enésima vez dónde estará el resto (¿en el filtro de la lavadora?, ¿en cajones distintos sin posibilidad alguna de reencuentro?, ¿en un vertedero muy, muy lejano?); a quitarle el polvo a la cantimplora; a intentar calcular desde cuándo tienes esa toalla descolorida y a santiguarte por los años que cargas ya sobre los hombros. Con dos bañadores bastará, piensas. Camisetas…, las más viejas, aunque habría que ir desechando las que se suben hasta el ombligo al menor movimiento, suspiras. No olvides el chubasquero, ni mucho menos el paraguas, apuntas.

A las primeras de cambio te sorprendes soñando con sentarte en el coche, el maletero abarrotado de bultos, botas de montaña, sombrillas de playa, neceser y botiquín, cada vez mejor dotado por motivos obvios, y disponerte a devorar kilómetros; una quimera que interrumpirá tu queridísima mascota con sus maullidos de animal desesperado y no tendrás entonces más remedio que parar y sacarlo del trasportín para que vomite y cague y llore un poquito arrabaleramente, como sólo él sabe hacerlo, y ya luego limpiarlo con minuciosidad y toallitas de bebé, ese gran invento del siglo xx sin el que no sé cómo hemos podido vivir durante tanto tiempo, así cuatro o cinco veces, hasta que se dé el pobre por vencido y se encierre en su sueño felino y misterioso.

Aunque de todos esos preparativos el mejor momento es cuando «decides decidir» qué lecturas te llevarás para el viaje. Ya no necesitas otra mochila para eso, desde que tienes, ¡tachán!, tu libro electrónico. Prácticamente es la única circunstancia en que tiras de él. Tú sigues gustando aún del roce del papel, del subrayado con lapicitos mordidos, de buscar una frase que te dejó sin habla en la página correcta y no en ese laberinto virtual en el que sigues sin manejarte porque paqué, paqué... Pero, cuando la estancia es más larga de lo habitual, recargas tu Kindle con la misma alegría con que llenas la cantimplora (de agua, de agua) aun sabiendo que, aparte de eso, en cualquier sitio te plantan una feria del libro veraniega y rescatas una Defensa apasionada del idioma español de Álex Grijelmo con olor a humedad o una novela de Onetti que aún no habías leído o cualquier otra cosa por cuatro euros pelados y te dedicas también a ello porque de repente es lo que te apetece leer, más que nada en el mundo.

Aun así, ahí los llevas, en amor y compaña y optimismo, a Vila-Matas, Auster, Landero, Murakami, Muñoz Molina, Lobo Antunes, Walser, Nothomb y a dos de tus tocayas, la Fortún y la Ferrante, y algún otro antojo que caerá en lo que queda del mes, en esta previa que se hace lenta y pesada del mismo modo que agosto pasará en un visto y no visto, ya te digo.

Pero, bueno, no te quejes antes de tiempo y disfruta del papel y del ahora, que, comprobadísimo está, cual axioma, sentencia o apotegma, es lo único que tienes.

Elena Marqués

P.D.: No os habríais creído que este «La previa» iba de fútbol, ¿verdad?

La previa

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

Pequeños versos furiosos

En la pasada feria del libro de Bormujos, celebrada en noviembre, se presentó la obra de Lola Almeyda Pequeños versos furiosos. Por la amistad que me une con la autora, me pidió fuera su maestra de ceremonias; algo a lo que no me podía negar porque era para mí un orgullo y, por supuesto, porque,...
Leer más

Lloverá sobre tu nombre

Tengo entre las manos un libro de poemas. Al abrirlo, encuentro una voz familiar que no piensa enmudecer así caiga el diluvio. El agua que de él dimana, hecha orbayo, calabobos o galerna (así van aumentando sus versos en belleza e intensidad), es una lluvia que riega plazas donde alguna vez (aún...
Leer más

Instrucciones para cuando anochezca

Puesto que Lola Almeyda es prácticamente capaz de escribir de casi todo, y con una profundidad y una sabiduría que más de uno quisiera para sí, acepto estas instrucciones (algunas en un tono quizás demasiado imperativo, acostumbrados como estamos a desoír siempre), dando por seguro que las habré de...
Leer más

El azar y viceversa

¿Qué puedo añadir a lo que ya se ha escrito sobre este libro? Mucho me lo habían recomendado, y alabado; pero, como se suele decir, verlo (o leerlo) para creerlo. Yo, que reconozco mi debilidad por los personajes desgraciados (aunque en su descargo diré que el protagonista de El azar y viceversa...
Leer más

El diablo en el cuerpo

Que la voz de Isabel II, «la de los Tristes Destinos», aquella reina gorda, chata y castiza tan dada a los escándalos, se alce desde el Purgatorio es algo con lo que no contaba al enfrentarme a El diablo en el cuerpo. Ese hecho ya me hace estar atenta desde el principio. No por nada, sino porque me...
Leer más

Palabra de sal

Palabra de sal, primera novela de la joven escritora granadina Mónica Collado, tiene, entre sus muchas cualidades, la de enfrentarnos a una historia atemporal (válganos su primera frase: «Echada en la noche, abandonada a mis pensamientos, el tiempo parecía no existir»), apoyada en los ciclos de la...
Leer más

Los refugios que olvidamos

 El jueves 20 de octubre tuve el enorme compromiso de acompañar a Jesús Cárdenas en la presentación de su nuevo libro; un acto en el Café Cicus amenizado por la lectura de sus versos a cargo de poetas y amigos como María José Collado, Vito Domínguez, Pilar Alcalá, Juan Martínez Iglesias...
Leer más

Tres mil viajes al sur

Josefa. Alberta. Blessing. Esperanza. Cuatro historias que transcurren en el sur, cuatro vidas que comparten un espacio luminoso y cerrado del que salir parece imposible. En esa lucha se debaten sus protagonistas. Una lucha real, pues no hay en ninguna de ellas una actitud pasiva, si bien a Josefa...
Leer más

El derbi final

El martes 4 de octubre asistí a la presentación del libro colectivo El derbi final, subtitulado con la advertencia «Relatos sobre la rivalidad del fútbol sevillano». La Fundación Cruzcampo acogió un acto multitudinario en el que no faltaron algunos de los máximos protagonistas del deporte...
Leer más

No soporto tu luz

Hay veces en que el lector se identifica con el protagonista de la novela de un modo asombroso. Es lo que me ha ocurrido con No soporto tu luz, segunda novela de la escritora sevillana Reyes García-Doncel, no solo porque la acción tiene lugar en la actualidad, en un instituto del Aljarafe...
Leer más