Crónica de otra muerte anunciada

Es tan triste tener que asistir a eventos como estos… Por mucho que la música, la poesía, la fotografía y el teatro intenten suavizarlo, el motivo que ayer nos convocó a cualquiera lo sumerge en una rabia inmensa.

El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional contra la Violencia a la Mujer. Este año, lazos y manos morados e hileras de zapatos rojos han llenado nuestras calles y foros para recordarnos las tantísimas víctimas que la sinrazón, en pleno siglo XXI, aún nos deja. Sin ir más lejos, cuando estábamos casi a punto de dar fin al acto organizado por el grupo Electra y el Excelentísimo Ayuntamiento de La Rinconada, la concejala de Igualdad y Mayores, Noelia Ramírez, nos comunicaba el amargo final de otra mujer, una nueva víctima, a tan solo unos kilómetros de donde nos encontrábamos.

El lugar para reunirnos no podía ser más apropiado: un salón de actos agradable en la recién rehabilitada Hacienda Santa Cruz atendido en todo momento por Raúl, el mejor técnico de luz y sonido (y lo que se tercie) del mundo; Luis, anfitrión ejemplar que nos enseñó las distintas salas de la biblioteca (así cualquiera estudia); y, por supuesto, el grupo Electra, compuesto por el mismo Luis y por los escritores Míriam Nisa, Carlos Rivero y Alejandro Lérida, quienes, con su increíble poder de convocatoria, consiguieron que acudiera una artista como Marta Moreno y nos emocionara desde el principio. Confieso que, en mi caso, porque culminó su faena con un tema que yo, de joven, cantaba y tocaba a la guitarra con más fervor que acierto; pero la voz de Alfonsina, y la voz del mar, siempre acaban por salarme las mejillas.

Y no nos dio mucho tiempo a reponernos, pues, aunque fuera nos esperaba un pequeño paréntesis  de Albinoni y Pachelbel tras un minuto de silencio por las víctimas y Míriam Nisa con su voz poética y la más bronca y, por qué no decirlo, cabreada de Carlos Rivero pidiendo el fin de esta masacre, al regresar, Alicia Bermejo no estremeció, sentada en una silla y descalza, con un monólogo intenso y desgarrador de Franca Rame y Darío Ro. Y ahí sí que se hizo el silencio. Y el silencio se hizo sangre.

Sobran palabras, y a más de uno le costó pronunciarlas después cuando le tocó el turno en el estrado. Las entreversadas Rocío Hernández Triano, Míriam Palma y Esperanza García Guerrero rompieron como pudieron el hielo, y luego Carmen Valladolid, a la que adoro porque es poesía pura y alegría, y luego subí yo, tímida entre tanto artista de verdad, para leer un poema y, por qué no, también un cuento (así soy, amante de la prosa en el buen sentido), y Noelia Serradilla, que no busca príncipes azules porque ha entendido que ella es su mujer ideal.

Para mí que Mayte Sanz también lo sabe, y, si no, nosotros se lo confirmamos, pues su voz nos dejó con un punto y aparte y el deseo confiado de que la primera canción que entonó (no recuerdo el nombre, pero sí sus palabras) no vuelva a sonar más en ninguna parte del mundo, pues, desaparecida la realidad, es inútil mantener el signo que lo señale.

Por último, siete de las componentes del grupo Lunas Teatro, dirigidas por Pablo Leira Doce, interpretaron a Lorca y a la mujer en un nuevo escenario entre el público para ceder la palabra a Silvia Torres en representación de la Fundación Ana Bella, el mejor testimonio del sufrimiento de las mujeres, pero también de la esperanza de la supervivencia.

¿Qué me gustaría añadir? Que para mí será un placer participar en cada acto que este grupo tan especial (me refiero a los electrizantes de Electra) promueva, aunque preferiría que el año que viene no hubiera necesidad de reunirnos para sembrar de zapatos rojos y manos pidiendo ayuda ninguna calle, ningún trozo de césped. Ningún corazón roto por el pasmo de escuchar lo que nunca debiera.

Elena Marqués

Crónica de otra muerte anunciada

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

La noche que Luis nos hizo hombres

Se atribuye a Eleanor Roosevelt la famosa frase de «el ayer es historia, el mañana es un misterio, el hoy es un regalo. Por eso se llama presente». Yo confieso que la escuché en la primera parte de la película infantil Kung Fu Panda, en boca del anciano maestro Oogway, famoso por su sabiduría, como...
Leer más

La nostalgia de la Mujer Anfibio

Que Galicia tiene magia es un hecho, una realidad. Si es que magia y realidad pueden conjugarse en una misma oración sin que despierte extrañeza. Aún recuerdo una ruta hace años, a través de las fragas del Eume, hasta Caaveiro. Las vistas desde un puente desde el que se entreveía el monasterio. Y...
Leer más

Canto a quien

Nadie sabe qué es la hierba, Iván. No hace falta que nos lo recuerdes con una cita de Whitman, de quién si no, para anunciar este último libro que es tan tuyo como del americano de las barbas largas y el canto enfervorizado y anchísimo. La hierba, sí. La hierba. Los científicos dirán lo que crean...
Leer más

Algunos animales y un árbol

Bajo la denominación Algunos animales y un árbol podría caber cualquier contenido, especialmente de corte ecológico. Aunque a mí, bromas del subconsciente, este título me ha recordado a otro por igual curioso y que dio mucho que hablar: el del documental de 2017, grabado por el actor español...
Leer más

En el iris el tiempo

No vamos a quejarnos de los últimos años porque todos tenemos motivos para hacerlo. La vida se nos ha puesto patas arriba, irreconocible. Y nosotros mismos hemos cambiado. No solo en costumbres, sino también en carácter. Una de las consecuencias de este desbarajuste, tanto colectivo como...
Leer más

En el río trenzado

Pasamos la vida salvando encrucijadas y planteándonos si habremos acertado en la elección. Dos conjunciones juntas, la copulativa «y» y la condicional «si», que, bajo ese aspecto insignificante, entrañan un gran peligro. Yo misma (pero quién no, diréis) incluí una reflexión acerca de eso en mi...
Leer más

Beernes

En estos tiempos crispados, en que te cruzas con alguien y te saluda directamente con un «pues anda que tú», se hace más necesario que nunca reivindicar el humor. Por eso me declaro hater de aquel fraile de El nombre de la rosa partidario de envenenar a todo el que osara leer el libro de...
Leer más

Todo lo que crece. Naturaleza y escritura

No recuerdo cuándo, ni dónde, aunque sospecho que fue en una de esas entradas facebookianas con las que de vez en cuando me entretengo, leí un acertado comentario sobre el arte de escribir contracubiertas y solapas, entendiendo en este caso el término «arte» en la cuarta acepción del diccionario,...
Leer más

El sintonizador

Ayer, cuando andaba planificando mi entrada de hoy, me enviaron vía WhatsApp un vídeo de lo más inquietante. Un tipo con barbas y excelente dicción explicaba las infinitas posibilidades de la inteligencia artificial. Y lo hacía a través de un ejemplo en el que prestaba su voz a un avatar con su...
Leer más

Las calles del tiempo

Aunque muchas veces los lectores afirmamos que nos gusta meternos en los libros para viajar lejos, más allá de nuestras fronteras, sucumbimos con mayor facilidad a sus historias cuando estas transcurren por nuestros espacios más queridos. Como si, al pasear los ojos por las páginas, camináramos de...
Leer más