Blogueros y blogueras

Veo que con este desdoble he captado vuestra atención. Ya estáis temiendo que me haya metido en esos berenjenales político-lingüísticos que de vez en cuando nos azotan como una nueva plaga bíblica.

En realidad, y agradecida por mi nominación desde Canal Literatura para el Premio Dardos, en el que se reconoce el trabajo, la dedicación, la creatividad y el esfuerzo de mantener un blog; el esmero y buen hacer de sus publicaciones, he decidido seguir la cadena y lanzar mis propias saetas. Independientemente de hasta dónde lleguen las antedichas azagayas, el seguimiento que el «juego» alcance y el resultado final del premio, creo que es una buena forma de dar a conocer a los más curiosos y conspicuos internautas algunos blogs interesantes, sobre literatura o sobre cualquier otro tema adyacente (estoy pensando, en concreto, en una página de cocina que os va a gustar, y que puede ser un buen maridaje para nuestras letras).

Las normas son bien sencillas:

  • Agradecer en tu propio blog a quien te nominó, cosa que hago ahora mismo, pues es algo que debo reconocer todos los días (gracias, Canal Literatura, por vuestro apoyo absoluto y vuestra amistad más profunda)
  • Poner el sello del premio en tu blog (y ahí va, presidiendo la entrada)
  • Nominar a 10 candidatos (no seáis impacientes, que eso es más difícil de lo que parece)
  • Seguir (si te apetece, claro) el blog que te mencionó (en mi caso no hay duda de que lo sigo, e incondicionalmente)

Por cierto, también yo, como Anna Genovés, que me estará escuchando, eximo de obligaciones a quienes no deseen seguir la cadena. Entiendo que vivimos al límite, que tempus fugit y que algunas cabezas no dan para más (concretamente, la mía).

Aclarado todo esto y llegado el momento de sacar del sobre las candidaturas, he dudado. Es obvio que se trata de obtener al final un ganador, imagino que será la esencia del concurso, y facilitaría mucho las cosas que se votara a blogs que ya han sido nominados; pero, por otra parte, quedarían sin conocerse otras muchas páginas dignas de mención (todas lo son, por el mero hecho de existir y esconderse tras ellas esos blogueros y blogueras entusiasmados con lo que hacen y lo más o menos extenso de sus andaduras). Así que, no sé si con acierto, me he decidido por esto último y escribo aquí abajo el nombre de mis diez nominados con el deseo de que os encanten sus propuestas y os paséis por ellas de vez en cuando. No os arrepentiréis.

(And the winner is...)

Amelia Pérez de Villar

Dies irae

El blog de Ethan

El sueño de las palabras

Gastronofilia

Hojas rotas

Lecturafilia

Las letras y los ojos

Senderos de ficción

Yo aprendí a leer

 

Elena Marqués

Blogueros y blogueras

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

Manifiesto por la lectura

El opúsculo Manifiesto por la lectura, del fenómeno literario (entiéndase en el buen sentido) Irene Vallejo, fue concebido como preámbulo de un Pacto por el Libro demandado por el sector. Algo que dice mucho de nuestro país, que haya que incitarnos a sumergirnos en un texto y recordar las múltiples...
Leer más

La forastera

Que la protagonista de la narración va a ser una mujer enfrentada a un problema (¿les parece poco la lucha por la supervivencia?) ya lo anuncia el título. Su historia, la historia de Angie, es narrada en primera persona, en un expresivo presente[1] en el que la acompañamos sin darnos cuenta. Con un...
Leer más

La acústica de los iglús

Por circunstancias que prefiero no contar, porque me dejarían en ridículo, no he leído La acústica de los iglús hasta hace unos días. Y, aunque había escuchado magníficas críticas sobre la ópera prima de Almudena Sánchez, que quedó finalista en premios tan prestigiosos como el Ojo Crítico y el...
Leer más

Las voladoras

Conocí a Mónica Ojeda a través de Mandíbula. Y, si bien ya entonces me pareció una solvente novelista, como cuentista me parece algo extraordinario. Ubicada, según ella misma se define, en la línea investigadora del gótico andino, Ojeda nos regala en Las voladoras ocho relatos atravesados por la...
Leer más

Mi niñera fue la bruja Avería

Con Mi niñera fue la bruja Avería nos enfrentamos, más que a un libro de poemas, a una forma de estar en el mundo. Yo diría, más bien, a una forma de expresar el malestar con el mundo, donde su autora dice naufragar pues (y utilizo sus propias palabras), al parecer, «la deriva no termina nunca». Yo...
Leer más

Naturaleza

En un libro, todo debe significar, y las cinco citas elegidas como preludio a Naturaleza, primer poemario de José Iglesias, nos dan muchas pistas de lo que vamos a encontrar en él. Ya aviso que, en contra de lo que anuncia el título, no hay flores ni árboles aquí, ni atardeceres, ni la presencia...
Leer más

Cuaderno de laboratorio

En un documento encontrado en la página web de la Universidad del País Vasco se explica lo siguiente: «Hacer un experimento no se limita a preparar disoluciones y a realizar medidas con aparatos diversos. Cualquier científico está obligado a elaborar un informe escrito de las actividades que ha...
Leer más

Eva mitocondrial

Desde las páginas del prefacio, en el que he tenido el honor de participar, hasta el extenso canto que cierra el libro, el poemario Eva mitocondrial, de la escritora Reyes García-Doncel, que por primera vez incursiona en el género lírico, se plantea como un viaje a la feminidad, que es como decir...
Leer más

El mar, el mar

Me sumerjo en El mar, el mar tras la lectura de un breve y subjetivo prólogo de Álvaro Pombo en el que nos explica su descubrimiento de Iris Murdoch y, por medio de su obra, de la realidad de su país. Algo que puede resultar extraño no solo porque conocer la realidad a través de la ficción apunta a...
Leer más

Diles que son cadáveres

Que un libro conduce a otro por alguna mágica relación es una afirmación incontestable. Yo, después de conocer Irlanda de la mano de Javier Reverte, me he visto abocada a viajar de nuevo por ese país y, a través de una recomendación amiga que llegaba desde México, a leer a este escritor veracruzano...
Leer más