Sonata cósmica

Posiblemente queden ya pocas editoriales como Corona del Sur. Nacida en 1980, con más de mil quinientos títulos a sus espaldas, cuida sus piezas como si fueran obras de artesanía y selecciona bien lo que sale de sus prensas.

Con Sonata cósmica, reedición del primer libro del reconocido poeta Francisco Peralto que recorre los años 1968-1973, inicia una nueva colección, «La botella del náufrago», y rescata para nosotros una voz que causa estupefacción por su singularidad y la riqueza de sus imágenes.

Las incursiones del malagueño en la poesía visual y sus conocimientos de las posibilidades tipográficas del verso y la palabra se muestran en estas escasas páginas que contienen todo un universo plástico y lúdico, donde las sílabas se escalonan y dibujan profundidades por las que el lector desciende acompañado por una segunda persona que recomienda «no digáis palabras vanas», que encuentra la paz en los campos de la infancia de olivos y juncos y en la lucha solitaria en honor de Cavafis cuando confirma «sigo combatiendo».

La desesperanza, la «soez desesperación», el «temor horrendo / al supremo destino», lo decolora de un «Soplo» y afirma «Estamos muertos» en una realidad cotidiana que no es sino bajeza y desolación («Esa es la soledad que siento / al verme rodeado del vacío», donde «Lo nuevo es lo mejor» y los museos recogen la historia ya cadáver.

Poesía cósmica, dividida en cuatro partes como su correlato musical, se abre en su segundo movimiento en flores de alucinación y de cadmio «en los confines del espacio-tiempo / en una ignota galaxia». Adjetivos ásperos y lóbregos (hojas secas, jardines oscuros), términos que nunca esperaríamos en un poema (átomos vic, pteredalticus albinos), brotan y giran «por el insondable abismo» a la par que el hombre de Neanderthal y sus enterramientos.

Así, la tercera parte se levanta sobre cipreses que se alimentan en los camposantos de los desechos del hombre, «Cruces del cementerio», «Titanes poderosos» de El Romeral y Menga... Y todo nos recuerda nuestra condición temporal, nuestra suerte de viajeros por un espacio infinito de energías y monstruos que termina, como un nuevo fragmento del cosmos, de basura celeste, encapsulado en un «Féretro espacial» como un barco fantasma a la deriva...

Elena Marqués

Francisco Peralto (Málaga, 1942)

Fanático de los libros, poeta versal y experimental, narrador, ensayista, crítico literario e investigador, estudió Artes Gráficas en Málaga y recibió diversos premios en el campo de la encuadernación y el diseño. En 1964 creó la base de su imprenta artesanal y en 1965 publicó su primera novela. En 1973 inició la edición de sus colecciones de libros y revistas y en 1974 su primer artículo sobre poesía visual.

Sonata cósmica

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

El aire de Chanel

Que a mí el mundo de la moda me interesa más bien poco no tengo ni que decirlo. Basta verme andar por esas calles de Dios con pantalones heredados de mis hijas, camisetas agujereadas por el gato y el pelo siempre cortado y/o recogido en función exclusivamente de mi comodidad. Los zapatos, ni los...
Leer más

Yo, mentira

«Antes observaba los coches que paraban a nuestro lado en los semáforos y me asustaban esas parejas que no hablaban entre sí. Solía reírme de ellas para disimular. Ahora, en el nuestro, la única voz que suena por encima de la radio es la del GPS palpitando desde los altavoces». Con estas palabras...
Leer más

Historia de una novela

Que Thomas Wolfe es uno de los escritores más grandes del siglo xx nadie lo pone en duda. Que es posible conocerlo más o menos bien a través de su obra, extensa a pesar de su corta vida, tampoco se nos esconde. («Como ya he dicho, tengo la convicción de que todo trabajo creativo serio debe ser en...
Leer más

Eterno amor

Que el manejo de la brevedad es un don lo estoy comprobando en estos días. Y que la concentración poética solo puede ser beneficiosa para un texto como este. Es admirable la forma de encerrar, en unos pocos términos bien elegidos, todo un universo; de describir, por ejemplo, con cuatro pinceladas...
Leer más

"Al final del miedo", de Cecilia Eudave, o cómo sortear el vacío

Hace poco, en una charla con cuentistas de la talla de Andrés Neuman, Antonio Ortuño, Eloy Tizón y José Ovejero, alguno de los asistentes se interesó por la fórmula para trabajar un libro de relatos, si estos podían ser independientes o era recomendable (aunque nunca hay reglas, eso está claro)...
Leer más

Salir, salir, salir...

Soy especialista en tristezas. En ocultarlas. En intentar sortearlas. Como buena (o mala) parte de la humanidad, he tomado Prozac. Me he sentido sobrepasada por las circunstancias. Con absolutas ganas de morirme. Pero posiblemente, aunque lo hubiera intentado, no habría sido capaz de escribir un...
Leer más

Contra la España vacía (que no contra España)

«Entiendo mis libros como parte de un esfuerzo centenario por explicar el país en el que vivo», comenta Del Molino en su introducción a Contra la España vacía. Muchas vidas le harían falta al escritor y periodista aragonés para poner algo en claro. Aunque pienso que en este último ensayo disipa...
Leer más

Aunque pensemos como Celaya

La entrada en un nuevo año siempre resulta ilusionante. No pregunten por qué, pero tendemos a celebrar un simple giro en el calendario como si fuera a traer la solución definitiva a nuestros asuntos. (Léase al respecto el primer poema de este libro que pretendo reseñar). Pero en esta ocasión el...
Leer más

¿Por qué no te callas?

En un mundo lleno de ruido, bien nos viene que alguien, de vez en cuando, nos haga callar. Porque posiblemente muchos de nosotros, pseudoescritores, pseudopoetas, casi pseudópodos en muchos aspectos por eso de arrastrarnos para que nos echen cuenta, somos los que más sobramos en esto de escribir y...
Leer más

Canción. Noticia de un secuestro (y II)

Conocí a Eduardo Halfon a través de su libro de relatos El boxeador polaco y la recomendación de mi amigo Carlos Torrero. Andábamos (o todo lo contrario) confinados por la pandemia y su lectura me permitió viajar entre Belgrado y la música de Milan Ravic, entre el Halfon escritor y el Eduardo...
Leer más