Siete casas vacías, de Samanta Schweblin

Cuando decidí comprar la casa que hoy habito (de segunda mano, claro), me llamó la atención su moqueta blanca y lo extraño de sus moradoras anteriores. Madre e hija, cómplices y hermosas, guardaban más de un secreto. Esa fue la impresión que a mí me dieron. También que en aquel espacio podía haberse cometido un crimen y que la sangre se ocultaba, precisamente, bajo la alfombra impoluta.

Las casas son siempre inspiradoras; a veces, traicioneras. Por eso me ha gustado tanto el libro de Samanta Schweblin, ganador del IV Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero (al que confieso concurrí sin esperanzas), por sus distintas versiones de lo que puede ocurrir bajo un techo protector que a lo mejor no lo es tanto.

Formado por seis relatos breves y uno más largo, partimos de dos mujeres (madre e hija, como aquellas de las que hablé antes) que buscan casas, pero no para lo que cualquiera podría suponer. Desde el minuto uno sabemos que las situaciones a las que vamos a enfrentarnos no son normales y que un halo de locura planea por sobre sus personajes sin terminar de tocarlos del todo. Unos abuelos desnudos que «secuestran» a sus nietos y campan a sus anchas por el jardín trasero de la casa; un hombre que rescata sistemáticamente la ropa de su hijo muerto del jardín contiguo (cómo llega hasta allí es un misterio para la vecina, amable y comprensiva); una mujer que desea la muerte, vigilante de su respiración cavernaria y de la chocolatada que esconde su marido en la alacena; otra que busca aspirinas para su suegra en el laberinto antiguo de la ciudad; una niña sola el día de su cumpleaños en la sala de espera de urgencias; una esposa que regresa al hogar tras un periplo absurdo por la noche. Mujeres que sufren; hijos descarriados, muertos; casas con vida propia, con sonidos y ambientes turbios, poco acogedores.

Quizás porque la salida está fuera (es una obviedad); porque la solución, también a la locura, se encuentra en alguna parte y solo es cuestión de buscarla. Samanta Schweblin la ha encontrado, su solución vital, en ese género tan argentino del cuento, en su forma suave y espontánea de narrarnos las cosas, especialmente las más absurdas, como si fueran el pan nuestro de cada día, sin que nos alarmemos ante las oscuras siluetas tras los árboles de nuestros jardines delanteros que igual solo son fantasmas; ni siquiera cuando un desconocido ofrece la mano a una niña para comprarle unas bombachas que no lleva. El peligro, la gravedad de las situaciones, se convierte en natural y quizás por eso los abuelos se desnuden o las mujeres salgan en albornoz a la calle y hablen sin apuros con un escapista. Todo es intenso, tal que un café largo o un mate bien atemperado. La atmósfera cruje como los cimientos de los edificios, se desmorona como las relaciones familiares que saca a la palestra. Sus ojos se detienen, con una sabiduría de escritora madura, en hombres y mujeres cuya única perturbación real es la de vivir. Vivir con normalidad en un texto directo y sin adjetivos, moroso en ocasiones para trasplantarnos a la angustia de sus personajes.

Quizás lo que no entiendo es el título, pues no hay casas más llenas de historias que las que aquí se presentan. Tal vez, como ella misma afirma, «... las casas quedan vacías por un momento porque para solucionar los problemas, sus habitantes necesitan salir de ese confort. No es un vacío triste o de soledad sino el silencio que uno escucha cuando algo está pasando en otro lado. Las casas están vacías y eso significa que los personajes intentan hacer algo».

Hagamos nosotros también algo, como leerla y disfrutar.

Elena Marqués


Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) estudió Imagen y Sonido en la UBA. Su libro de relatos El núcleo del disturbio (2002) ganó el primer premio del Fondo Nacional de las Artes 2001. Algunos de sus cuentos ya se encuentran traducidos al inglés, el francés, el alemán y el sueco. Su segundo libro, Pájaros en la boca (2009), obtuvo el Premio Casa de las Américas de 2008, y en 2012 ganó el Premio Juan Rulfo con el cuento «Un hombre sin suerte». Con Siete casas vacías conquistó en 2015 al jurado del IV Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero.

 

Siete casas vacías

No se encontraron comentarios.

Nuevo comentario

Los libros que leo

El diagrama colérico

Desde que conociera a David Fernández-Viagas con Días naturales hasta este segundo volumen de relatos, han pasado algunos años. Y compruebo que el autor los ha aprovechado bien para crear de nuevo ese ambiente fantástico (léase pensando en las acepciones 2 y 4 del término), esa «atmósfera íntima y...
Leer más

Desnombramientos

«Transitarse en la escritura. Escribirse habitada por los otros, habitar en las palabras heredadas, abrirse paso con el lenguaje entre su propia espesura, abrir grietas, buscando, quizá, un no-lugar en el que todo está aún por pronunciar. Desnombrar el mundo para poder nombrarlo. Tocar el mundo sin...
Leer más

Calle de los noctámbulos

Que la poeta Anabel Caride (Sevilla, 1972) sea también filóloga y que en esa doble condición escriba unas palabras preliminares a Calle de los noctámbulos, no solo para «justificar» los aires celtas que campan por sus páginas, sino incluso para aclarar su estructura y los títulos de cada parte (el...
Leer más

Variaciones y reincidencias (1978-2018)

Bajo el título Variaciones y reincidencias (1978-2018) se reúne prácticamente la obra completa del poeta paraeño Javier Salvago; una labor de cuarenta años en la que, a pesar del paso del tiempo, lo encontramos y reconocemos siempre. Porque, para Salvago, la escritura corre en paralelo con la vida...
Leer más

Tres muertos

De las cinco citas que anteceden a la última novela de Manuel Machuca, me quedo con las tres primeras: «La vida de los otros es solo lo que nos quieren contar» (Felipe Benítez Reyes), «Las historias solo existen del todo cuando alguien las escribe» (Javier Cercas) y «Las únicas cosas verdaderamente...
Leer más

Exorcismos

El jueves 24 de octubre, bastante más allá de las 19:30, con la no-puntualidad que suele caracterizar este tipo de actos, tuvo lugar en la Sala El Cachorro de Sevilla la presentación del libro de relatos Exorcismos, publicado bajo el sello editorial Extravertida en la colección Le Petit...
Leer más

Feliz final

Aunque me habían avisado de la dureza del libro, la lectura de Feliz final ha superado mis expectativas. Tanto en lo positivo como en lo negativo. Entiéndaseme bien. No hay nada que pueda criticarle a la escritura de Isaac Rosa, de una brillantez insuperable que lo convierte en uno de los autores...
Leer más

Las señales que hacemos en los mapas

El título del libro de Laura Casielles Las señales que hacemos en los mapas ya nos prepara para un viaje. Un recorrido por distintas ciudades de Marruecos y por distintos estados del alma, según anticipa la cita, tan noventayochista, de Sánchez Piñol: «El paisaje que un hombre ve, ojos afuera,...
Leer más

Nombre entre nombres

Definir la poesía actual resulta complicado o, si se quiere, completamente inútil. Si uno indaga entre las últimas publicaciones (para eso no todas las «librerías» sirven), descubre, de una parte, cierta tendencia a la brevedad y al silencio (piénsese en el renacimiento del aforismo y la...
Leer más

Curva

 Leyendo Curva, de Aurora Delgado, no he podido dejar de acordarme de las máximas chejovianas sobre el cuento. Porque nada es gratuito en esta historia. Desde «el taxista y el travesti, cada uno en un extremo [...], abriendo y cerrando un paréntesis de más de veinte años», todo queda bien...
Leer más

Los libros que leo

La huella de las ausencias. Un relato sobre Walada

«Recuerdo que los años después de tu muerte deseé en ocasiones la mía sólo para poder encontrarme contigo en el paraíso». Con estas palabras empieza la narración de Walada, y es mucho lo que en ese instante se abre ante nuestros ojos: además de la voz singular y poética de la instruida y orgullosa...
Leer más

Héroes rotos

Inauguramos la temporada de la Tertulia Gastro-Literaria El Caldero por todo lo alto, preguntándonos qué es un héroe (primera frase de la novela) y ansiosos por conocer el desarrollo de la particular liga de la justicia a la que nos enfrenta el escritor uruguayo Joaquín Dholdan. E imagino que,...
Leer más

Bajo tus pies la ciudad

Siempre he envidiado lo que se da en llamar «el mundo rural». Identificaba el paraíso perdido con esos espacios pequeños rodeados de cultivos y campos, con casas en lugar de edificios, donde podía uno vencer la pereza y salir a caminar acompañado únicamente del silencio para, debajo de un árbol,...
Leer más

Ninguna parte

Conocí al autor de Ninguna parte a través de otra poeta amiga, María José Collado, en La Isla de Siltolá, donde al autor presentó esta obra y Motivos personales, y, aunque era la primera vez que escuchaba a José Luis Morante (por supuesto, ya aprovechamos Lola Almeyda y yo para invitarlo a La...
Leer más

Había mucha neblina o humo o no sé qué

 Es difícil hacer una reseña de un libro complejo como este. Tan complejo como que el último capítulo ni siquiera podemos leerlo, pues está escrito en el lenguaje del bosque, la lengua de los mixes; un pueblo indígena que se asienta en el estado de Oaxaca y en la sierra norte de Guerrero; una...
Leer más

El día a día

Hay tiempos difíciles para vivir. O para sobrevivir. Las circunstancias se complican, todo lo que nos rodea se vuelve hostil, y ni siquiera la infancia se libra de ello. El día a día, quinta novela de la santanderina Eva Monzón, narra la historia de dos hermanos separados por esas circunstancias...
Leer más

La gran ola

«Esperaba el golpe. Lo había visto venir desde hacía semanas, como un guante gigante de boxeo avanzando por el horizonte al encuentro inexorable de su mejilla.»    Con estas palabras empieza La gran ola de Daniel Ruiz García (Premio Tusquets de Novela 2016), marcando el tono de lo que va...
Leer más

La danza de los espejos enfrentados

Pocas cosas hay tan antiguas como intentar ahogar las penas en un vaso de güisqui, pocas tan habituales como refugiarse entre las paredes de un bar y trabar con sus habitantes esa relación de intimidad apropiada para la confesión de cuitas y el encuentro con uno mismo. Aunque el Drop que traza...
Leer más

La historia de Sevilla en 80 objetos

La joven editorial El Paseo viene pisando fuerte, o apostando sobre seguro. En esta ocasión, después de publicar otro de los divertidos episodios del conocido como «el Rancio Sevillano», no se ha equivocado con el fichaje de Manuel Jesús Roldán, que nos resume La historia de Sevilla en 80...
Leer más

Mala letra

Quienes empezamos a escribir generalmente nos decantamos por formas cortas, e incluso nos sumergimos con arrojo en la poesía (qué ilusos) confiados en que la dimensión nos facilitará el asunto. Sin embargo, no es el relato género fácil, ni sencillo resulta agruparlos en un volumen y conseguir con...
Leer más