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the friend Paul Auster

Y si te tragas "trilogía de N.Y."....ya puedes decir que has tocado el cielo con tus propias manos (perdón por el pleonasmo). Pero debo admitir....eso sí....que aprendí mucho (aquí un aplauso para el o la traductor/a)......acerca de la construcción de la novela. Así como Faulkner fue el maestro de Mario.....el.mio fue (entre otros) the friend Paul. Como digo, entre otros, puedo citar al escritor de Úbeda que se perdía por la sierra de Màgina como por el East Village o el Harlem. Sucede que uno leé a estos señores porque pintan la aldea que uno ya conoce.....y descubre que te están enseñando a ver....(por citar algo) la orilla izquierda del Hudson que tú no has visto....y te da rabia...te entran ganas de montarte en un aéreo y volver a esa esquina o esa gárgola del Empire State que no viste y ellos sí. Claro que abundan en adversativas, concesivas y copulativas (con perdón) pero es que cuando sigues o intentas trazar la elípsis que ellos intentan dibujar entre principales y subordinadas reconoces que no queda otra salida. No hay escapatoria.....caes en el pues....en el sin embargo.....y hasta en el tópico. A menudo exigimos de ellos otra forma, otro modo, otro estilo. Pero la elaboración en literatura es tan compleja y tan simple al mismo tiempo que esperamos de nuestros maestros el hallazgo semántico o el fogonazo que nos deslumbre. Y nos dejan con un palmo....y un pasmo. Es que los genios son así y así los debemos aceptar. Dices que esperabas más u otra cosa de Auster.....querida amiga....abre el libro y despójate de todo tipo de premeditación.....de todo prejuicio. Lee a Paul.... relájate.....y goza. Un abrazo. F. F.

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